MONSEÑOR CRISANTO DARIO MATA COVA

Nació en un lejano pueblito de San José de Areocuar, Estado Sucre, el 25 de octubre de 1915. Curso los primeros estudios en los Seminarios de Cumana e Interdiocesano de Caracas, pasando luego a Roma, al Colegio Pió Latino Americano.

En la Universidad Central de Venezuela recibió el título de Doctor en la Facultad de Ciencias Eclesiásticas. Su ordenación sacerdotal ocurrió en Roma el 8 de abril de 1939 después de desempeñar varios cargos en su Diócesis, como el de párroco del Valle del Espíritu Santo, donde se desempeñó como digno sucesor de Monseñor Eduardo De Jesús Vásquez. Su labor al frente del Santuario de Nuestra Señora del Valle, también fue meritoria. Embelleció el aspecto exterior del Templo a base de Jardines floridos, edifico la gruta de la dulce aparecida de Lourdes, pavimentación de las calles adyacentes al Templo; se le puso piso de granito, construyo la casa del peregrino.

Extraordinaria fue la labor que desarrollo a través de los Jóvenes de la Acción Católica.

Fue electo Obispo de Cumaná el 21 de octubre de 1949.  Consagrado Obispo el 13 de noviembre del mismo año, tomó posesión de la Diócesis el 19 de noviembre. El día 30 de abril de 1966 fue nombrado segundo Arzobispo de Ciudad Bolívar, tomando posesión de la Arquidiócesis el 9 de julio de ese mismo año, con el lema de su escudo “Hagamos bien a todos”

Gobernó la Arquidiócesis de Ciudad Bolívar durante veinte años. En agosto de 1986 la dejó tras haber renunciado por cuestiones de salud. Le había llegado la jubilación antes del límite de edad que son 75. Monseñor entonces tenía 73 y quiso volver a su lejano y montañoso pueblo carupanero de San José de Areocuar. A él se le debe la reconstrucción y restauración de la Catedral de Ciudad Bolívar conforme a los planos originales hallados en los archivos de Indias, la organización del Archivo y Biblioteca del arzobispado, la Iglesia del Perú, el Colegio Cristo Rey y obras de acción social con los indios Panare en el Cuchivero y en Barrios de la Ciudad como Virgen del Valle.

El 6 de agosto de 1986, Monseñor Mata Cova entregó el Arzobispado a su sucesor Monseñor Medardo Luzardo Romero, en solemne ceremonia oficiada en la Catedral. Entonces se despidió con estas palabras: “Os dejo unas campanas en vuestra torre, cuando oigáis salir de sus vibraciones el himno de vuestro estado, orad por este humilde sacerdote, quien muy lejos de esta queridísima catedral, os estará siempre bendiciéndolos. Quiero  que los latidos de mi corazón sean siempre un recuerdo de amor y gratitud hacia todos ustedes. Adiós mis pobres indígenas”.

Monseñor Crisanto Mata Cova falleció en su pueblo natal San José  de Aerocuar, Estado Sucre, el 9 de enero de 1998 y sus restos trasladados e inhumados en la Catedral de Ciudad Bolívar, a la que sirvió como segundo Arzobispo durante veinte años. Sus restos fueron sepultados el domingo 11 de enero, al pie del altar de la nave izquierda luego de las exequias oficiadas por el Arzobispo Monseñor Luzardo Romero, acompañado de los prelados de Ciudad Guayana, Cumaná, Margarita, Maturín y Barcelona. Su corazón se encuentra en una capilla en la nave izquierda de la Basílica de Nuestra Señora del Valle, en la Isla de Margarita.