El ajuar de Ntra. Sra. Del Valle

La Virgen del valle, es la imagen de la advocación mariana, más antigua de veneración en nuestro país. Ella, año tras año recibe vestidos como muestra de Fé y Amor, promesas ofrecidas, por la recuperación de la salud u otro favor concedido. Estos están elaborados, en finas telas, en blanco, color que refleja y representa su pureza virginal y majestad, y ciertas tonalidades pasteles.

Son innumerables, la cantidad de vestidos que ostenta la Sagrada imagen de Nuestra Señora Del Valle, de los cuales les presentamos una pequeña muestra. Para su elaboración, se cuenta con medidas y patrones previamente diseñados, los cuales se entregan en el primer trimestre del año para su confección. 

Traje que data de 1945

En este traje icónico uno de los más antiguos, data desde el año 1945, como acción de gracias por favor concedido a una devoto de Nuestra Madre, la Virgen del valle. En el cual se destaca como símbolo central María Reina y madre, con bordados en arabescos que hacen forma de flores en sus bordados con finos hilos que se disponían para la época.

Confeccionado en un raso de novia blanco

En este vestido, confeccionado en un raso de novia blanco, en doble costura y encaje dorado, con arabescos de rosas y ramas en diseños al relieve estando en consonancia con el centro para dar realce al símbolo por excelencia que resalta el nombre de la Virgen María y su corona como Reina y madre.

La riqueza de nuestra isla

En este hermoso traje confeccionado en delicadas telas, en tres capas que lo embellecen, inspirado en la riqueza de nuestra isla, las perlas, con adornos en pedrería que dan realce a los bordados y diseños de fondo y Finos encajes bordeados con perlas de distintos tamaños.

¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme?

¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme?

Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi seno. Lc 1 39-56

Inspirado en la Visita de la santísima virgen María a Santa Isabel, en este traje se puede observar la escena de La Virgen María embarazada visitando a Santa Isabel, la que llamaban estéril, aquella Santa mujer que supo aguardar las maravillas del señor, para quien nada es imposible.

En el centro de vestido se puede observar una escena romántica, cargada de símbolos que nos muestran que aquel niño, el cordero de Dios es en si mismo el mesías, el salvador.

Dos niños, jugando en el río, aquel río donde recibieron el uno del otro el bautismo cómo signo propio de entrega a Dios.

El primer niño; San Juan vestido con su icónica piel de camello portando el estandarte con la frase ECCE AGNUS DEI, Con manitas juntas en actitud de oración mostrándonos que Jesús en nazareno es nuestro escucha en la oración.

El segundo Niño, Jesús el Unigénito de Dios con sus brazos abiertos recordándonos que pronto estará en la Cruz por nosotros, y más aún vemos que la pureza que envuelve la cintura del Niño se funde con el agua que va al río, una forma de recordarnos que es Cristo Nuestro Señor la fuente de Agua viva, aquella agua que brota para la vida eterna. No puede faltar la presencia del Espíritu Santo, que con El Padre y el Hijo conforman La Santísima Trinidad.

Junto a La Santísima Virgen los pueblos de margarita y Venezuela toda proclamamos la grandeza del Señor.

Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador, porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí. Su nombre es Santo y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo, dispersa a los soberbios de corazón. Derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes. A los hambrientos los colma de bienes y a los ricos despide vacíos.

Auxilia a Israel su siervo, acordándose de su santa alianza según lo había prometido a nuestros padres en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo como era en principio ahora y siempre por los siglos de los siglos.

Amen.

Los vestidos de nuestra Señora del Valle, van enmarcados con diversos diseños, por lo general están reflejados en signos litúrgicos, algún pasaje bíblico o escenografías características del gentilicio y cultura neoespartana.

En esta oportunidad damos a conocer, parte de los vestidos más emblemáticos que ha lucido Nuestra Señora del Valle, para las Festividades en su honor. Cabe destacar que para realizar el cambio de los mismos, esta a cargo de manos de la Srta. Cecilita Mata, camarera de la Virgen, quien durante muchos años ha estado a cargo de esta valiosa, importante y sublime labor.

Traje confeccionado en satén

En este hermoso traje confeccionado en satén, tela delicada con elegante brillo, se resalta la pureza virginal de María, con ángeles en el motivo central a sus pies, ofreciéndole un ramillete de flores. Además de sutiles y delicados bordados de flores con tono rosa claro y blanco.

El Milagro de la perla

En este hermoso vestido de nuestra Madre, la Virgen del valle, se resalta uno de los milagros más relevantes: el Milagro de la perla realizado a un humilde pescador, Domingo, el cual durante su faena fue embestido por la púa de una manta ralla, este fue tratado por los lugareños en esa época, sin embargo, iba empeorando que solo la amputación podría salvar su pierna. Por lo que su esposa pidió con fe y fervor su sanación a la Virgen del Valle. En poco tiempo fue mejorando. Domingo en muestra de agradecimiento infinito, prometió a la virgen, la primera perla que obtuviera al volver al mar. Volvió al mismo lugar donde encontró una ostra grande en la cual encontró una perla muy particular, que asombrosamente delineaba su pierna y mostraba hasta el rastro de su cicatriz. Esta perla hasta la actualidad está expuesta en el museo Diocesano. En el manto, entre arabescos, del lado izquierdo se muestra a la santísima virgen como guía del pescador en plena alta mar. Del lado derecho, se ilustra a la Virgen del valle como aquella que estuvo al lado de los patriotas en la batalla de Matasiete, durante la guerra de Independencia. En este sentido, ella animaba a los patriotas y curaba sus heridas, por lo que también se le conoce como la Virgen Patriota.

Los corales que bordean a nuestras aguas marinas

Nuevamente resaltando la pureza virginal de Nuestra Virgen del Valle,  con este hermoso vestido blanco, inspirado en los corales que bordean a nuestras aguas marinas, con una capa de Tela delgada y transparente bordeada y resaltada por flores en relieve y pedrería dorada.

Viejo de Pampatar

En este representativo vestido de Nuestra Señora del Valle, se pone de manifiesto a su hijo Jesús, el “Viejo de Pampatar”, Santísimo Cristo del Buen viaje, amparo, guía y consuelo en toda tribulación, y toda embarcación que desde su mar zarpa, quien recibe con sus brazos abiertos, en su costado y corazón traspasado las penas que llevan los corazones de sus devotos. El, de la mano de su santa madre es quien guía y lleva la dirección de los pescadores en su faena como podemos observar en los diseños plasmados en su capa.

Sagrado corazón de Jesús

“A las almas consagradas a mi Corazón, les daré las gracias necesarias para su estado.

Daré la paz a las familias.

Las consolaré en todas sus aflicciones…”

Tomado de las promesas del Sagrado corazón de Jesús a Santa Margarita María de Alacoque

La inspiración de este traje de gloria para la Sagrada Imagen de Nuestra Señora del Valle nace en la necesidad de redescribirnos cómo una sola familia hijos todos de un mismo Dios, hijos todos de La Santísima Virgen, junto a San José padre Putativo.

De este entender y de la necesidad en tiempos tan difíciles para el mundo entero surgen el uso del simbolismo de los Sagrados corazones de Jesús. María y José, entendiendo las promesas hechas a Santa Margarita por parte de Jesús, la petición de consagrar al Mundo al inmaculado Corazón de la Virgen hecha en Fátima, de encontrarnos en la entrega a la familia con unidad y templo divino que nos muestra San José.

Durante sus festividades la imagen de Ntra. Sra. del valle luce cuatro atuendos diferentes. Su primer cambio es el 1ero de septiembre, con el cual se da inicio a las celebraciones litúrgicas en su honor, con la solemne Bajada, quedando ubicada en la nave lateral derecha de la basílica. El segundo cambio se realiza el día 7 de septiembre en las vísperas de su Solemnidad para el 8, en este se viste de gala para Celebrar la Natividad de la Virgen María bajo esta querida advocación. El tercer cambio, se realiza el día 14 de septiembre Vísperas de la Octava de su día. El cuarto y último cambio que se realiza es para el día 8 de diciembre en el cual se realiza la solemne Subida de Nuestra madre, a su camarín principal en el ábside de la Basílica.

Traje de tela en satén color crema

En este hermoso traje de tela en satén color crema, con encajes dorados y arabescos de flores en la capa, se resalta en parte central a Nuestra Señora del Valle, como Esperanza, patrona de los marineros. Ella por ser luz en plena alta mar y timón de la embarcación, es la brújula fiel, que conduce hacia puerto seguro al marino y pescador.

Ella nos hizo Patria

“Ella nos hizo Patria y nos amamanta en su Seno con la leche de la fe, que hace que esta vida no sea el valle de las lagrimas, sino el valle de las gracias y de la esperanza”

Padre Heredia

A comienzos del siglo XVI llega a surcando los mares desde España a Cubagua la preciosa y sagrada imagen de la Virgen Niña.

Es la escena principal que nos muestra este traje de gloria para nuestra Reina de los pescadores.

En le centro vemos la llegada a Cubagua recibida en aquellas playa por religiosos y habitantes de aquella pequeña pero fructífera isla, vemos la presencia de los guaiqueries en ese momento como un recuerdo del modo tan especial en qué la etnia asumió la presencia de la Virgen y su maternal protección desde el primer momento.

En el manto Los ángeles hacen entrega de los atributos de está tierra sus ostrales llenos de perlas, sus tierras prósperas sus aves como el rojo guayamate, la laboriosidad de las manos del isleño y por supuesto ese pequeño lugar lleno de tanta bendición que se convierte en el refugio de todos, el Valle del Espíritu Santo casa de nuestra Madre la Virgen del Valle, Reina de los mares, patrona pescadores y marinos.

Oh! Santísima Virgen del Valle,

Elegida de Dios, Gloriosa Madre de Jesús,

Llena eres de gracia,

Patrona de los pescadores;

Protectora de la isla de las Perlas,

Faro de luz divina que alumbras el mar, donde navegamos tus hijos.

Te suplicamos madre

Para que en tu dulce mirada nos cajas siempre y en tus manos juntas nos lleves por el camino del amor, condúcenos a Jesús fruto bendito de tu Vientre.

Postrados a tus divinos pies con fe viva

Y llenos de confianza, rogamos tu intersección ante Jesús en medio de tantas adversidades que nos aquejan,

Dirigimos a ti nuestras plegarias,

Sabiendo que vuestro corazón es una fuente inagotable de misericordia, cúbrenos con tu Manto y danos tu bendición.

Amén.

Patrona de la Armada Nacional de Venezuela

Entre delicados arabescos y pedrería fina que reposan sobre el blanco puro de esta tela, se resalta a Virgen del valle, como Patrona de la Armada Nacional de Venezuela, realce en su capa brújula que guía en alta mar a todo el personal de los miembros de este cuerpo de seguridad y defensa del país. Además del escudo de armas resaltado entre pedrería fina.

En este traje podemos ver Todo el simbolismo que nos lleva a Cristo, expresado más allá del corazón en si mismo, Jesús el nazareno que carga la Cruz para en ella morir y entregarnos en su sacrificio una nueva vida, cómo el pelícano que se sacrifica para alimentar a sus pichones, así es Jesús verbo encarnado, hombre sacrificado, Dios resucitado que está presente en la eucaristía.

Vemos en el manto representados el corazón de María atravesado por la espada cómo lo predijo Simeón, bordeado de rosas como un llamado a cambiar las espinas de nuestros comportamientos errados con que el niño Jesús refería a los pastorcitos en Fátima por flores símbolo del amor con nos acercamos a Nuestra madre del Cielo.

Y por últimos el Sagrado corazón de San José, casto y humilde pero valeroso y siempre dispuesto cómo ejemplo de un verdadero padre a hacer todo por su familia, humilde pero siempre dispuesto, siempre despierto en el trabajo y la educación para su hijo amado.

De modo que este traje es esa invitación a consagrarnos cada día como persona, cómo familia biológica y más aún cómo familia espiritual a los sagrados corazones de Jesús, María y José.